Diseñar para evaluar: el arte de crear buenas pruebas
La evaluación es una parte esencial del proceso de enseñanza-aprendizaje, y dentro de esta, la elaboración de pruebas constituye una herramienta clave para valorar el logro de los aprendizajes. Elaborar una prueba válida, confiable y pertinente requiere seguir una serie de fases técnicas, así como cumplir con criterios psicopedagógicos bien definidos. Según Nitko & Brookhart (2014), una prueba educativa debe ser planificada cuidadosamente para asegurar que mida los objetivos instruccionales y responda a las características de los estudiantes. Esto implica no solo seleccionar el tipo de ítems adecuados, sino también aplicar normas técnicas como la validez, la confiabilidad, la objetividad, y la claridad. Fases de elaboración de pruebas: Planificación: Definición de objetivos de aprendizaje. Determinación del tipo de prueba (diagnóstica, formativa o sumativa). Selección del contenido y del nivel cognitivo (según la Taxonomía de Bloom). Construcción: Redacción de ítems o pregun...